El país ||El jueves, en su cuenta de Twitter John Bolton (Consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump), deseó al líder chavista “un largo y tranquilo retiro en alguna playa bonita lejos de Venezuela”, animándole a “aprovechar la amnistía ofrecida por el presidente Guaidó y seguir adelante cuanto antes”. Este viernes, en una entrevista, retomó ese mismo hilo y lanzó una amenaza: mejor marcharse que acabar en la prisión de Guantánamo (Cuba), un centro de detención indefinida para sospechosos de terrorismo ubicado en una base militar estadounidense.

Estados Unidos está aumentando la presión contra el régimen chavista tras haber reconocido el pasado 23 de enero a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de mayoría opositora, como nuevo presidente interino, paso que también dieron ese mismo día Canadá y la mayor parte de las potencias latinoamericanas, salvo México.

Conforme pasan los días, sin embargo, la pregunta que no se deja de plantear en Washington es si habrá una acción del Ejército estadounidense en el caso de que Maduro se enroque sine die. Bolton respondió este viernes que no habría una intervención militar inminente por parte de Estados Unidos, pero repitió lo que ya es un credo: “El presidente ha dicho que todas las opciones están sobre la mesa”, lo que incluye la fuerza militar, una idea que el Gobierno estadounidense mantiene flotando en la atmósfera desde agosto de 2017, cuando Trump aseguró a la prensa: “No voy a descartar la opción militar, es nuestro vecino y tenemos tropas por todo el mundo. Venezuela no está muy lejos, y la gente allí está sufriendo y está muriendo”.