Runrun.es||Entre los problemas más comunes se encuentra el retardo en el crecimiento en talla (RCT) y desnutrición crónica, dos problemas que se presentan en 33% de los niños pobres venezolanos de entre 0 y 2 años de edad. Este es uno de los datos que destaca el Reporte Nacional de Emergencia Humanitaria Compleja dedicado específicamente a la violación al derecho a la alimentación, publicado este enero por el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS), la Fundación Bengoa y la Red Agroalimentaria de Venezuela.

El análisis hace énfasis en que la falta de nutrientes, calorías y proteínas representan una amenaza para el crecimiento y desarrollo físico-mental de los niños.

“El derecho humano al acceso, disponibilidad y utilización de los alimentos, en la cantidad y calidad necesaria para un consumo adecuado, se ha hecho imposible para la mayoría de los venezolanos”, sostiene el OVS en su nota sobre el reporte.

La cifra de 33% apareció en un estudio de la Fundación Bengoa-UCAB presentado en noviembre pasado, en el cual se explicó que la desnutrición por RCT es un signo de que la alteración en el crecimiento comenzó en la etapa prenatal debido a las deficiencias alimentarias y nutricionales de hombres y mujeres en edad reproductiva en el país.

La Fundación Bengoa alerta que, de no ocurrir las intervenciones nutricionales adecuadas para mitigar los daños, este 33% de niños de sectores populares de Venezuela se encontraría en riesgo de presentar retardos en el desarrollo cognitivo, psicomotor y de desarrollar a futuro enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y algunos tipos de cáncer.

El IV Boletín del Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición (SAMAN) de Cáritas Venezuela respalda la grave situación alimentaria al señalar que en las parroquias pobres de los estados Miranda, Vargas, Zulia y Distrito Capital, 68% de los niños menores de 5 años presenta algún grado de déficit nutricional y 14,5% sufre de desnutrición aguda global (DAG).

Un informe de Codhez sobre la situación de los derechos humanos del estado Zulia, reportó que 17 niños murieron por desnutrición en 2017 y 6 en 2018

El Informe de Emergencia Humanitaria también informó sobre la salud nutricional de las mujeres embarazadas. La Encuesta Social de Condiciones de Vida del año 2017 (Encovi) reportó que 25.000 embarazadas no recibían control prenatal y 7.500 se controlaban tardíamente en el octavo y noveno mes de embarazo.

Según cifras del último boletín publicado por el Ministerio de Salud, la mortalidad materna e infantil han aumentado en 66% y 30% respectivamente entre el 2015 y el 2016.

El OVS advirtió que, desde el año 2015, Venezuela se encuentra en la lista de países con grave inseguridad alimentaria. Según datos de ENCOVI para el año 2018, 94% de la población venezolana no cuenta con ingresos suficientes para pagar el precio de la canasta ni otros servicios básicos.

El Ministerio de Alimentación informó en junio de 2018 que 84% de los 50 productos de la canasta básica no se encontraban en los supermercados

El balance del OVS que fue realizado al cierre del año 2018, determinó que 64% de los venezolanos había perdido unos 11 kg de peso entre 2016 y 2017, debido a que la dieta que mantenían era a base de tubérculos, grasas y harinas, dejando a un lado las proteínas como el pescado, carnes, huevos, lácteos, frutas y vegetales por los altos precios y la escasez.

Ante tal situación, los venezolanos han tenido que suprimir alimentos, comer mínimas porciones y tener preferencias por los miembros más vulnerables. La  ENCOVI del año 2017, afirmó que 63% de los venezolanos se saltaba una o más comidas en el día como método de ahorro y que más de 25% no consumía las tres comidas del día.

El informe de alerta temprana sobre seguridad alimentaria y agricultura de la FAO dabril-junio de 2018, determinó que Venezuela fue uno de los 8 países del mundo de alto riesgo por la gravedad y magnitud de impactos económicos y políticos sobre el empeoramiento de la inseguridad alimentaria

El Reporte Nacional resaltó en su informe un aumento de 5% a 11,5% de la población subalimentada -alimentada de manera deficiente- en Venezuela entre 2016 y 2018. La Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la FAO también destacó que entre 2014 y 2016, más del 50% del total de personas en la región pasó hambre o no se alimentó correctamente en ese período.

Ante las políticas de privación y dependencia alimentaria que se vive en el país, millones de personas se han visto forzadas a adoptar estrategias de sobrevivencia como recurrir a lugares no convencionales donde puedan encontrar alimentos, pedir en la calle, reducir la calidad de las comidas, vender parte de sus bienes, endeudarse para poder comer, desincorporar a uno de los miembros del hogar y emigrar a otros países para conseguir mejor calidad de vida.